martes, 19 de enero de 2010

Tema 6 La I Guerra Mundial (1914-1918). Causas y desarrollo del conflicto

La I Guerra Mundial estalló como resultado de las rivalidades políticas y económicas que venían manteniendo las naciones más poderosas de Europa desde la segunda mitad del siglo XIX. En esta guerra, los gobiernos y la población civil destinaron todos sus esfuerzos a conseguir el objetivo deseado: eliminar al adversario, y lograr la victoria. Se emplearon nuevas armas (aviación, tanques, gases tóxicos, etc.), lo que provocó un número de bajas muy importante. La población civil en retaguardia también se vio muy afectada por la guerra; no sólo se luchó en los frentes, sino que toda la población sufrió los efectos del conflicto. En esta guerra, se utilizó por primera vez la propaganda (especialmente, carteles) para movilizar a la opinión pública a que apoyase a sus gobiernos respectivos.

1. Causas de la guerra:

a) Competencia industrial y comercial entre las potencias, y especialmente entre Gran Bretaña y Alemania. Alrededor del año 1900, la producción industrial alemana había superado a la británica.

b) Competencia entre las potencias por el control de las colonias.

c) Existencia de dos alianzas militares: la Triple Alianza (o potencias centrales, formada por Alemania, Italia y Austria-Hungría), y la Triple Entente (o bloque aliado, formado por Rusia, Gran Bretaña y Francia). El simple hecho de la existencia de estos dos bloques rivales aumentaba la tensión, la desconfianza y el odio mutuo entre las naciones que formaban parte de esas alianzas.

En teoría, Italia también era parte de la Triple Alianza, pero el acuerdo secreto italo-francés (por el que Francia permitía a Italia intervenir en Libia, e Italia prometía a Francia que no pondría en cuestión el dominio francés sobre Marruecos) había apartado a Italia de la Triple Alianza. El Imperio Turco se unió a la Triple Alianza en noviembre de 1914, al poco tiempo de iniciarse el conflicto.

d) Carrera de armamentos. Ante el inminente estallido de la guerra, las naciones europeas aumentaron su producción de armas. Además, la construcción de una poderosa marina de guerra alemana ponía en riesgo la hegemonía británica en los mares.

e) Tensión entre Serbia y Austria-Hungría. En 1878, Austria-Hungría tutelaba Bosnia-Herzegovina. Por su parte, Serbia quería crear un Estado con todos los pueblos eslavos del Sur de Europa, algo que Austria-Hungría no podía permitir, ya que los croatas y eslovenos (que eran eslavos) vivían sobre territorios pertenecientes al Imperio Austro-húngaro. Para frenar a Serbia, Austria-Hungría decide anexionarse definitivamente Bosnia-Herzegovina (1908). Mira el mapa de la página 116.

Rusia (también una nación eslava) apoyaba a Serbia en el conflicto, y deseaba asegurarse el paso por los estrechos del Bósforo y Dardanelos para tener un acceso al Mediterráneo. Rusia era, por lo tanto, rival de Austria-Hungría.

f) Tensión en los Balcanes. Bulgaria, Grecia y Serbia unieron sus fuerzas para atacar a los turcos con el fin de expulsarles de los Balcanes. Turquía no tardó en ser derrotada. Como consecuencia de esa guerra, Albania alcanzó la independencia.


Pero búlgaros y serbios no se pusieron de acuerdo en el reparto del territorio conquistado a los turcos tras la guerra, y acabaron enfrentándose en una nueva guerra que vencieron los serbios.

g) Tensión en Marruecos. Franceses y alemanes protagonizaron una crisis, provocada por el discurso del káiser en Tánger en 1905, donde anunció que Alemania estaba dispuesta a apoyar la independencia de Marruecos. Para resolver el conflicto, se celebró la Conferencia de Algeciras de 1906. En ella, las naciones europeas, excepto Austria-Hungría, apoyaron a Francia, y se decidió que Marruecos sería un protectorado franco-español. Alemania no se dio por satisfecha, y decidió enviar un barco de guerra a la zona “para proteger sus intereses” e intimidar a Francia. Sin embargo, los alemanes prometieron no causar más trastornos en Marruecos, si se le hacían concesiones en África. La crisis terminó tras obtener los alemanes pequeñas concesiones en África.

h) Deseo de revancha de Francia sobre Alemania por la derrota de Sedán (1870).

2. Desarrollo de la guerra

El 28 de junio de 1914, un joven bosnio (miembro de la secta serbia Mano Negra), asesinó en Sarajevo al heredero del trono austríaco, Francisco Fernando. Este asesinato provocó que Austria-Hungría (después de consultar con Alemania), diese un ultimátum a Serbia, obligándola a esclarecer inmediatamente los hechos. Serbia (sabedora del apoyo ruso) rechazó el ultimátum, y Austria-Hungría declaró la guerra a Serbia en julio. Rusia movilizó sus fuerzas hacia las fronteras alemana y austríaca, y Alemania declaró la guerra a Rusia y a Francia.

a) Guerra de movimientos. La ocupación alemana de Bélgica (neutral) provocó que los británicos entrasen en la guerra apoyando a sus aliados franceses y rusos. El plan militar de los alemanes (Plan Schlieffen) era lograr una victoria rápida sobre Francia, para luego concentrarse en el frente oriental y derrotar a los rusos. Tras la ocupación de Bélgica, los alemanes se dirigieron hacia Francia, y llegaron a las puertas de París. Pero el ataque ruso en el Este de Alemania hizo que los germanos tuviesen que desplazar tropas del frente occidental al frente oriental. Cuando París parecía al borde de la capitulación, el general francés Joffre inició una contraofensiva (batalla del Marne), que consiguió detener el avance alemán. El Plan Schlieffen había fracasado.

En abril de 1915, Alemania y Austria-Hungría se esforzaron por dejar fuera de combate a Rusia. Los alemanes consiguieron controlar Polonia, Galitzia y Lituania. En septiembre se interrumpieron los ataques. Si bien el ejército ruso había sufrido enormes pérdidas humanas, los alemanes no lograron su objetivo. Mientras tanto, ingleses y franceses lanzaron un ataque contra Turquía, para restablecer las comunicaciones con Rusia a través de los estrechos, pero fueron derrotados por los turcos en Gallipoli.

En mayo de 1915, Italia entró en guerra apoyando a la Triple Entente.

b) Guerra de trincheras. Desde comienzos de 1915, los frentes occidentales se mantuvieron muy estables. Las luchas fueron, sin embargo, encarnizadas. Se desarrolló una guerra de trincheras (zanjas defensivas que permiten disparar a cubierto del enemigo), donde se usaron por primera vez armas químicas.

Hubo numerosos intentos de romper el frente occidental. En las batallas de Verdún y el Somme, murieron aproximadamente 1.800.000 soldados, sin que apenas se produjeran avances.

c) Guerra en las colonias. Fuera del continente europeo, Alemania no tenía mucha capacidad de maniobra. Pronto le fueron arrebatadas sus colonias de Togo y Camerún, aunque logró conservar Tanzania. Las colonias alemanas del Pacífico fueron pasando a manos de neozelandeses y australianos (por entonces británicos).


d) Guerra naval. Con los ejércitos en tierra inmovilizados, los contendientes se centraron en la guerra naval. El objetivo era condenar al hambre al enemigo, y arruinar su economía para que perdiese la guerra. La marina británica interceptaba los buques que llevaban artículos a Alemania o sus aliados. Los alemanes hacían lo mismo. En el bloqueo se usaron submarinos.


e) Salida de Rusia de la guerra, y entrada de los Estados Unidos. Los ejércitos rusos no estaban preparados para la guerra moderna, y los campesinos rusos morían por millones. Sin meta alguna que alcanzar, en marzo de 1917 las tropas de San Petersburgo se amotinaron, y ese mismo mes el zar abdicó. El gobierno provisional que se nombró prosiguió la guerra, pero nuevas derrotas provocaron una nueva revolución, la que instauraría el comunismo en Rusia. La paz de Brest-Litovsk reconocía la pérdida de Polonia, Ucrania, Finlandia y las provincias bálticas. Ucrania y Finlandia se declararon independientes. Alemania y Austria-Hungría pudieron recoger de Ucrania gran cantidad de alimentos.

Los alemanes pensaron que si atacaban los buques norteamericanos (que comerciaban con Gran Bretaña), EE.UU. entraría en guerra. Pero los alemanes no estaban preocupados, porque según sus planes cuando EE.UU. entrase efectivamente en la guerra, ya habrían podido vencer a Francia, ya que Rusia ya no participaba en la guerra. Cuando son hundidos varios barcos norteamericanos, el presidente de los EE.UU. Wilson declaró la guerra a la Triple Alianza.

f) Fin del conflicto. Alemania erró en sus cálculos. Los norteamericanos se prepararon a conciencia para la guerra. Su ejército pasó en un corto espacio de tiempo de 130.000 hombres a 3,5 millones. Franceses e ingleses mantuvieron el frente occidental como pudieron, a pesar de los duros ataques que sufrían de la Triple Alianza, a la espera de la llegada de sus nuevos aliados. La llegada de las tropas norteamericanas a Europa fue decisiva para la derrota de la Triple Alianza. El general francés Foch se puso al frente de todas las fuerzas aliadas. La ofensiva aliada fue de grandes dimensiones, y las potencias centrales no pudieron pararla. El alto mando alemán notificó a su gobierno que no podía ganar la guerra.

La capitulación alemana se produce el 11 de noviembre de 1918. Austria fue proclamada república. Alemania se convirtió en una monarquía liberal: pronto el ejército se amotinó, Guillermo II abdica, y Alemania se transformó en república (República de Weimar) tras liquidar el movimiento espartaquista.

Las pérdidas en vidas humanas durante la I Guerra Mundial se calculan en unos 9 millones de hombres. Rusia, Alemania y Francia fueron los estados más castigados por la guerra.

jueves, 14 de enero de 2010

Algunas fotografías de la época del Imperio Británico

Pinchad en las fotografías, para verlas más grandes.





Transportando marfil. Uganda, 1900








Niños indios, ca. 1910










Arando la tierra en Sri Lanka (Ceilán), ca. 1890








Niños europeos transportados en calesa. Sri Lanka, ca. 1910













Misionero en África, ca. 1900











Locomotora en Durban, Sudáfrica, ca. 1910








Elefantes transportando. India, 1905









Gobernantes británicos, y majarajás indios. 1900









Visita real a la India, 1900










Familia china.







Gobernantes británicos en Bombay, India. 1900.








Guerra anglo-bóer, ca. 1900







Dispensario de medicinas en Uganda, 1892.








Barcos en Cantón, China, 1900.









Cacería de tigres en India, ca. 1900






Profesor y alumnos en Arabia, ca. 1890.





Cacería de tigres en India, ca. 1900






Tienda en Sri Lanka, 1891.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Nuevos inventos

Youtube está lleno de documentos históricos interesantes. A partir de ahora, podremos ver en imágenes algunos vídeos de aspectos que he comentado en clase.

En el siguiente vídeo, podéis ver el primer vuelo en aeroplano de los Hermanos Wright:



Y este es uno de los modelos de automóvil más populares de la época: el famoso Ford-T. No es el primer automóvil, pero fue el que más popularidad tuvo en una época. Era fabricado en serie, en una cadena de montaje.




jueves, 26 de noviembre de 2009

Las grandes potencias europeas.

Estos apuntes entran en el examen global de la 1ª evaluación.

Las grandes potencias europeas

1. Introducción.

2. Gran Bretaña

Victoria I reinó desde 1837 hasta 1901. Durante este período, Gran Bretaña fue la nación más poderosa del planeta, hasta que a finales del siglo XIX, Estados Unidos y Alemania pusieron en peligro la hegemonía británica.

a) Economía. Se impuso el librecambismo (reducción de las tarifas aduaneras). Gracias a ello, Gran Bretaña pudo importar del extranjero materias primas y productos alimenticios a precios más bajos, lo que permitió dinamizar su industria, e hizo más competitivos sus productos.

Gran Bretaña poseía la flota mercante más importante del mundo. Su vasto imperio cumplía una doble función: las colonias abastecían de materias primas a la metrópoli, y a la vez actuaban como cliente de los productos manufacturados en Gran Bretaña. Londres era, además, el centro financiero mundial; Gran Bretaña obtenía grandes ingresos de los intereses cobrados por los préstamos que hacía al resto del mundo.

b) Política. Gran Bretaña era una monarquía parlamentaria de tipo liberal. Se amplió el número de votantes, permitiendo votar a la mayoría de los obreros. Sin embargo, las mujeres sólo obtuvieron el derecho al voto en 1918.

Los principales partidos políticos eran el conservador (tories) y el liberal (whig). Ambos desarrollaron legislaciones que beneficiaban a los trabajadores. Desde 1900, el partido laborista acaparó los votos de los trabajadores, lo que redujo los apoyos electorales de los liberales.

La isla de Irlanda era en esta época parte del Imperio Británico. Existía tensión entre los católicos y los protestantes anglicanos. Los irlandeses no tenían autonomía política, y la mayoría no poseían tierras. Irlanda consiguió su independencia en 1921, aunque seis provincias (el Ulster o Irlanda del Norte) siguieron en manos británicas.


3. El II Imperio francés. La III República francesa

Napoleón III, sobrino de Napoleón Bonaparte, instituyó un imperio que tuvo dos fases:

- la primera fue autoritaria (1852-1860). Se apoyó en la Iglesia católica, defendió el orden y persiguió a los liberales.

- en la segunda (1860-1870) se apoyó en los liberales. Introdujo reformas de tipo liberal, y además desarrolló una legislación protectora de los trabajadores.

La derrota francesa en Sedán, frente a Prusia, supuso el final del Imperio. Tras un breve periodo de inestabilidad (la Comuna de París, que fue sofocado violentamente), se inició un período de República conservadora, durante el cual Francia se desarrolló industrialmente, e inició su expansión imperialista por el mundo. Francia invirtió y prestó grandes sumas de dinero en el extranjero. La compañía de Lesseps construyó los canales de Suez y Panamá

Jules Ferry instauró el sufragio universal en 1880. Además, estableció una educación obligatoria (laica y gratuita), y legisló las libertades de prensa, reunión y asociación. La III República fue un periodo inestable políticamente.

4. El Imperio alemán

Tras la culminación de la unificación alemana en 1870, Alemania se convirtió en Imperio (II Reich): el rey de Prusia Guillermo I era el káiser (emperador), y Bismarck su canciller.

a) Economía. En 1900, Alemania superó económicamente a Gran Bretaña. Su progreso se debió a su rápida industrialización, y no tanto a su comercio y poderío financiero.

b) Política. Bismarck, el “canciller de hierro”, dirigió la política de manera autoritaria entre 1870 y 1890. El canciller no era responsable ante la Dieta Nacional (Reichstag). Bismarck se apoyó en la alta y media burguesía liberal, e implantó el libre comercio. Pero en 1879, se apoyó en el partido de centro y en los conservadores, y adoptó una política proteccionista. Además, a partir de 1879 se declaró ilegal el socialismo. En 1890, el nuevo emperador (Guillermo II) retiró su confianza al canciller Bismarck. El káiser empezó a dirigir personalmente la política.

Durante el reinado de Guillermo II, se inició la expansión alemana por el mundo para fortalecer su economía. Esta “Weltpolitik” (imperialismo) favorecía los intereses de la aristocracia, grandes empresarios y militares, que fueron los mayores apoyos al régimen. Esta dinámica imperialista provocó la rivalidad con otras potencias, especialmente con Gran Bretaña.

5. Italia.

Tras conseguir su unificación, se estableció una monarquía constitucional con capital en Roma, que no fue aceptada por los papas. La industria comenzó a hacer su aparición en las ciudades del norte, como Milán. Sin embargo, la pobreza y el analfabetismo, especialmente en el sur, eran problemas terribles. Esta circunstancia forzó a muchos campesinos y obreros a emigrar, especialmente hacia América.

5. El imperio de Austria-Hungría

El origen de este imperio está en el antiguo imperio austriaco de los Habsburgo. El Imperio Austro-húngaro fue creado en 1867. El emperador, Francisco José I, gobernaba de forma absoluta, ya que no existían instituciones representativas.

El principal problema del imperio eran las reivindicaciones nacionalistas (ver mapa en la página 114). Hungría tenía un alto grado de autonomía.

Austria-Hungría no participó en la carrera colonial, y su desarrollo industrial fue mucho más débil que el del resto de potencias. Aún así, tenía fuertes rivalidades con el Imperio otomano, Rusia y Serbia.


6. Rusia

En Rusia la nobleza, la iglesia y el zar tenían el control de la sociedad civil y del ejército. El 90 % de la población eran siervos a su servicio.

Alejandro II inició el comienzo de un programa de profundas reformas. En 1861, se abolió la servidumbre. El Estado dio facilidades a los siervos para poder hacerse propietarios de tierras. La tierra distribuida entre los campesinos no fue suficiente, y no satisfizo a los señores, ya que perdían mano de obra, lo cual provocó una tensión social constante. Surge además una clase nueva (los kulaks), campesinos enriquecidos por las exportaciones de trigo. La industrialización fue tardía y limitada.

Los intentos de Alejandro II por occidentalizar Rusia se interrumpieron con Alejandro III (1881-1894), a pesar de lo cual Rusia experimentó un progreso económico notable, gracias a que las inversiones extranjeras (especialmente francesas) crecieron mucho en ese país. El último zar de la dinastía Romanoff fue Nicolás II (1894-1917).

La expansión rusa hacia el Este se vio favorecida por la fabricación del ferrocarril transiberiano. Sin embargo, chocó con los intereses japoneses, lo cual provocó la guerra ruso-japonesa de 1904, que perdió Rusia. Intentó controlar los países de la Península Balcánica con el fin de conseguir dominar el paso marítimo hacia el Mediterráneo.


7. El imperio turco-otomano

A finales del siglo XIX era un imperio en decadencia, ya que Serbia, Rumanía, Bulgaria, Grecia y Montenegro habían conseguido su independencia. En 1889 se creó el partido de los “jóvenes turcos”, militares que pretendían instaurar un régimen constitucional y parlamentario, para poder hacer frente adecuadamente a las potencias occidentales. El imperio otomano rivalizó con las nuevas naciones balcánicas y con Austria-Hungría por el control de la zona.

8. Las relaciones internacionales entre 1870 y 1914

El canciller Bismarck fue el árbitro de las relaciones internacionales, a través de un sólido sistema de alianzas. Su objetivo era consolidar el liderazgo alemán en el continente, mantener aislada a Francia y lograr un equilibrio en Europa. Su sistema se basó en la Doble Alianza de 1879 (Alemania y Austria-Hungría), en la alianza de los Tres Emperadores de 1881 (Alemania, Austria-Hungría y Rusia), en la Triple Alianza de 1882 (Alemania, Austria-Hungría e Italia) y en el Tratado Secreto de reaseguro firmado entre Alemania y Rusia en 1887.

Tras el retiro de Bismarck, el acuerdo ruso-alemán fue abandonado, y los franceses se aliaron con Rusia. Así, en 1894, el continente estaba dividido en dos campos opuestos: el de la Triple Alianza, y el franco-ruso.

Lentamente, los ingleses salieron de su aislamiento. En 1902, firmaron una alianza con Japón contra su común enemigo, Rusia. En 1904, Francia y Gran Bretaña liquidan sus recelos coloniales, y crean la “Entente Cordial”. Los franceses reconciliaron a rusos e ingleses: Rusia e Inglaterra resolvieron sus diferencias coloniales y en 1907 Francia, Rusia e Inglaterra forman la Triple Entente. Los futuros bandos combatientes en 1914 (Triple Alianza y Triple Entente) quedaban ya perfilados. La conformación de dos bloques militares influyó en la mentalidad colectiva, y colaboró en el estallido de la I Guerra Mundial. Hubo dos grandes focos de tensión pre-bélica entre los dos bloques: Marruecos (protectorado francés) y los Balcanes.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Página web interesante sobre la Revolución industrial

En este enlace podéis encontrar resúmenes, textos y actividades interactivas interesantes sobre la Primera Revolución Industrial. Os recomiendo que echéis un vistazo.

martes, 17 de noviembre de 2009

Marxismo y anarquismo.

Marxismo:

- Llamado también “Socialismo científico”, es la doctrina política elaborada por Karl Marx y Engels. Está recogida en el “Manifiesto Comunista” (1848) y en el libro “El Capital” (1865).

- Según Marx, a lo largo de la historia han existido diversos modos de producción: esclavismo (típico de la Edad Antigua), feudalismo (el existente en la Edad Media) y capitalismo (el propio de las sociedades industriales). En todos ellos, ha habido dos clases sociales enfrentadas. En el sistema capitalista, la lucha de clases se produce entre la burguesía (que es poseedora de los medios de producción - dinero, tierras, máquinas, etc. -) y el proletariado (trabajadores industriales que sólo pueden ofrecer su fuerza de trabajo para poder sobrevivir). Los campesinos son despreciados por Marx, porque no han adquirido conciencia de clase, y por lo tanto no son una fuerza revolucionaria.

- Lo importante para explicar una sociedad es la economía; el Estado es lo que Marx conoce como “la superestructura”. Por lo tanto, el sistema político existente en un momento dado es la consecuencia del sistema económico, y no al revés. En el capitalismo, la burguesía controla al Estado para servir a sus intereses.

- El proletariado es explotado por la burguesía. La burguesía paga a los trabajadores menos sueldo del que realmente les corresponde por su trabajo, y de ahí obtiene la burguesía su beneficio. Es lo que se llama “apropiación de la plusvalía”.

- Marx considera que el sistema capitalista de producción acabará irremediablemente desapareciendo con el tiempo. Cuando los trabajadores alcancen “conciencia de clase”, cuando sean conscientes de su injusta explotación por la burguesía, se producirá una lucha entre las clases burguesa y proletaria, después de la cual (y tras un breve período de “dictadura del proletariado”) se instalará la definitiva sociedad comunista, donde no existirán clases sociales, ni Estado.

Anarquismo:

- El anarquismo parte de una serie de ideas positivas básicas, que son la defensa de la libertad del individuo, la bondad del ser humano, la defensa de la ciencia como liberadora para el hombre, y la armonía de la Naturaleza.

- Critican, sin embargo, la alienación que sufre el ser humano en la producción capitalista, la existencia de la explotación de una clase por la otra, al ejército y los gobiernos porque son usados para mantener esa explotación, las instituciones sociales tales como la Iglesia, el matrimonio, el monopolio de la cultura por las élites intelectuales, la ley (por limitar la libertad individual), la patria y los efectos nocivos de la industria sobre el medio ambiente.

- Y, ante todo, los anarquistas serán partidarios de la destrucción total del Estado, enemigo de la libertad irrenunciable del ser humano a desarrollarse según crea conveniente. El Estado parte de la idea errónea de que todas las personas son malas y deben ser tuteladas.

- Se considera a Proudhon el primer anarquista. Defendía el trabajo autónomo o en asociaciones libremente formadas e independientes. Bakunin defendía la rebelión y la destrucción inmediata del Estado y del capitalismo. Según él, no era necesario esperar (como defendían los marxistas) a que el sistema capitalista se corrompiese del todo: había que actuar ya y acabar con las clases sociales y el Estado, si era necesario utilizando la violencia y la ocupación de las fábricas. Los campesinos también colaborarían en el fin de la opresión burguesa.

martes, 3 de noviembre de 2009

Orientaciones para el comentario de textos históricos

1.Lectura atenta del documento

a) Lectura detenida del texto las veces que sea necesario para su comprensión, y subrayado de las frases e ideas más importantes, así como del vocabulario o expresiones desconocidas. Búsqueda de su significado recurriendo a diccionarios, enciclopedias, etc.
b) Enumerar las líneas del texto para poder citarlas con comodidad en la redacción, cuando se estime que es necesario hacerlo para corroborar nuestras afirmaciones.
c) Enumerar las ideas principales, y sintetizarlas en dos o tres líneas como máximo, poniendo entre paréntesis en qué líneas del texto se desarrolla dicha idea.

2. Clasificación del texto

a) Determinar cuál es su naturaleza:
- textos jurídicos (leyes, constituciones, tratados internacionales, etc.)
- textos históricos subjetivos (memorias, cartas, notas personales ...)
- textos históricos circunstanciales donde predomine la función apelativa del lenguaje, que persigan determinados efectos (una arenga, un artículo de prensa, una conferencia, un discurso parlamentario, etc.).
- textos historiográficos (actas de congresos, textos de historiadores, pensadores, etc. posteriores a los hechos a los que se refieren). En este caso, se trata de fuentes secundarias.

b) Contexto en el que se produce:
- Precisar, si es posible, la fecha exacta, o aproximada (siglo, comienzos o finales de siglo, década, primera o segunda mitad del siglo, etc.)
- Si es historiográfico, consignar la fecha en la que escribe el historiador, y la fecha a la que se refiere el suceso que analiza.
- Hacer referencia breve al contexto histórico.

c) Autor. Será conveniente indicar, si se conoce:
- Su identidad concreta. No será necesario hacer una biografía completa, pero sí identificar en el texto rasgos que definan la personalidad del autor, o relacionar pasajes del texto con acontecimientos conocidos de su vida.
- Si el texto es anónimo y colectivo, hacer referencia a las personalidades que lo inspiraron (por ejemplo, un Parlamento, un grupo de sublevados, etc).
- Relacionar al autor, si procede, con grupos con los que estuviese adscrito (partidos políticos, movimientos intelectuales, grupos de presión, sindicatos, etc.).

d) Destinatario del texto
- Determinar si es una persona o un colectivo, si es público o privado, y si tiene carácter nacional o internacional.

3. Explicación e interpretación del texto

a) Explicar de manera más detallada las ideas principales que se habían identificado en la fase de lectura. Se deberá razonar y argumentar el porqué de las afirmaciones básicas del autor, y compararlas con otras de la misma época o anteriores, indicando las influencias que otros autores pudiesen haber tenido en la producción del texto.

b) Explicar por qué se producen los hechos, ideas o aspectos que refiere el texto, analizando qué aporta el texto a la comprensión de los mismos, y las posibles consecuencias que su redacción y/o publicación tuvieron en la historia.

c) Argumentar acerca de la veracidad o falsedad de la información que aporta el texto histórico, y del grado de sinceridad del autor, indicando los silencios interesados y las falsedades que contenga y el motivo de que se recurra a ellos, y entreviendo los problemas que el autor no podía vislumbrar por falta de perspectiva global del momento en el que se produjo el documento.

4. Conclusiones. Hacer una pequeña síntesis, a modo de opinión personal.